
Resembrar las calvas del césped
Un césped de festuca o de ray grass agradece un abonado de otoño prudente; lo valoramos al verlo y no echamos de más.
Corte de césped
En Artica hay muchas casas unifamiliares con césped, algún seto y riego, y vecinos que ya no quieren pasar la tarde con el cortacésped. Venimos cada cierto tiempo, más a menudo en primavera, para que el jardín aguante bien los cambios del año.
Casas con césped y riego que piden visitas periódicas, ajustadas a cómo cambia el tiempo en la Cuenca.

Un césped de festuca o de ray grass agradece un abonado de otoño prudente; lo valoramos al verlo y no echamos de más.
Corte de césped
¿Te vas de vacaciones en verano? Con un riego automático bien programado el jardín sigue recibiendo agua aunque no estés.
Riego automático
¿Finca de recreo con mucho terreno? Organizamos las visitas por zonas para que todo quede atendido a lo largo del año.
Mantenimiento de jardines
Con helada o con un calor fuerte no recortamos, porque el corte quema el seto; te proponemos otro día y vamos a tu casa cuando toca.
Poda de setos
Consejo: elige plantas que aguanten heladas y veranos secos; un jardín precioso que se muere al segundo año no sirve de nada.
Paisajismo
Para pinos pequeños y árboles de adorno subimos con pértiga y escalera de tres patas, con cuidado de no dañar la corteza del tronco.
Poda de árboles
Quitamos el césped viejo, nivelamos y compactamos la base, ponemos malla antihierbas y extendemos el césped sin arrugas.
Césped artificial
¿Un pino seco o un árbol enfermo junto a la casa? Vamos a verlo y, si hay que talarlo, lo desmontamos por partes desde arriba.
Tala de árboles
Una huerta que se ha llenado de maleza en primavera la desbrozamos y te dejamos la tierra lista para volver a plantar.
Desbroce de parcelasHay quien disfrutaba segando y recortando y ahora, por la edad o por la espalda, prefiere mirar el jardín desde la terraza. Y hay quien tiene la casa como segunda vivienda o pasa temporadas fuera. Para unos y otros planteamos un mantenimiento con visitas periódicas: segamos, perfilamos los bordes, quitamos malas hierbas, recogemos hojas en otoño y recortamos lo que haga falta. No es necesario que estés en casa si nos dejas acceso al jardín; al acabar te mandamos por WhatsApp un par de fotos de cómo ha quedado y te avisamos si hemos visto algo raro, como una planta que se está secando o un aspersor que pierde. Procuramos que venga siempre la misma persona, que acaba conociendo tu jardín y sabe qué quieres que se toque y qué no.
El clima de la Cuenca marca el calendario. En primavera, con lluvia y temperaturas suaves, el césped crece a una velocidad que sorprende, y en mayo y junio hay que segar a menudo y sin dejar que se espigue. En verano llegan días de mucho calor y el riego trabaja a tope: subimos un poco la altura de corte para que la hierba se proteja y ajustamos el programador para regar de madrugada. Con el otoño toca escarificar, resembrar las calvas y abonar. Y antes de las primeras heladas vaciamos las tuberías y protegemos el programador y las electroválvulas, porque un tubo que se congela con agua dentro puede reventar. Al llegar la primavera lo ponemos en marcha de nuevo, sector por sector, revisando que cada aspersor apunte donde debe.
Población: ~3.000 hab.
Desde Pamplona: A unos 5 km de Pamplona
Con una foto del jardín entero y otra del programador de riego, si lo tienes, nos hacemos una idea. Dinos también cuántos metros de césped hay más o menos y si prefieres que vengamos de forma periódica o solo en momentos concretos.
No hace falta. Si el jardín tiene acceso por fuera o nos dejas una llave de la puerta del jardín, venimos el día acordado, hacemos el trabajo y nos vamos. Te avisamos antes de llegar y al terminar te mandamos fotos. Si prefieres estar, también nos viene bien para comentar cualquier cambio que quieras hacer.
Lo habitual es dejarlo en unos pocos centímetros durante la primavera y algo más alto en verano, para que la propia hierba haga sombra a la tierra y aguante mejor el calor. Nunca le quitamos más de un tercio de la hoja de una vez: si ha crecido mucho, lo bajamos en dos pasadas para no dejarlo amarillo.
Con las heladas, el agua que queda en tuberías, electroválvulas y aspersores se congela, se expande y puede romper piezas. Lo notas en primavera, cuando al encender el riego aparece una fuga o un sector no funciona. Vaciarlo y proteger lo más expuesto evita casi todas esas averías, y lo hacemos en una visita corta.
Sí. Hay quien nos llama solo de primavera a otoño, o solo para la puesta a punto del final del invierno y el recorte de setos de final de verano. Lo hablamos contigo, te damos un presupuesto cerrado por cada trabajo o por la temporada, y lo adaptamos si cambian las necesidades del jardín.
De madrugada o a primera hora, cuando hace fresco y no hay viento, para que el agua llegue a las raíces y no se evapore. Regar a mediodía desperdicia mucha agua, y regar al anochecer deja el césped húmedo muchas horas, lo que favorece los hongos. Lo dejamos programado y lo cambiamos con la temporada.
Dinos qué tiene tu jardín y si prefieres visitas fijas o solo en temporada alta, y te proponemos un calendario.